En una nueva jornada del juicio oral por el crimen de Paulina Lebbos, que tiene en el banquillo a su ex pareja y padre de su hija, César Soto, y a Sergio Kaleñuk, hijo de Alberto Kaleñuk, ex secretario privado del ex gobernador José Alperovich, la declaración de Jorge Gabriel Soria aportó datos técnicos precisos pero terminó envuelta en una fuerte polémica. El técnico de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), responsable de decenas de entrecruzamientos de llamadas, reconoció ante el tribunal la posibilidad de fallas en sus informes, lo que disparó las críticas de las defensas.
A pesar de la relevancia de los datos aportados sobre los movimientos de los imputados, Soria mantuvo una postura de cautela extrema que llamó la atención de las partes. Al ser consultado sobre la precisión de sus conclusiones, el perito fue tajante: “Todo es perfectible, pero es muy fiable. Hay que tener cuidado cuando se cargan los datos”. Sin embargo, el momento de mayor tensión ocurrió cuando admitió la falibilidad de su tarea artesanal de procesamiento. “Hago un informe y puedo equivocarme. El software no, pero yo puedo cometer errores. Copiar y pegar de más. Errores propios de los humanos. Pero se puede verificar con las sábanas de lo informes”, sostuvo Soria, dejando una puerta abierta que el defensor oficial de Soto, Roque Araujo, no tardó en cruzar para cuestionar la solidez de la etapa probatoria en pleno debate oral.
Juicio por la muerte de Paulina Lebbos: “Querían que involucrara a los hijos del poder”, dijo un policía condenadoRespecto al análisis técnico, Soria detalló el rastro del aparato de la víctima y confirmó que el equipo siguió activo después de su desaparición, pero con otros chips. “El IMEI es el DNI del celular. En el equipo de Paulina Lebbos había otros chips colocados después de la última comunicación de su línea”, explicó.
Según el informe del 7 de febrero de 2014, la última actividad de Paulina fue el 26 de febrero de 2006 a las 10.25, una consulta de saldo al #100 que impactó en la antena de avenida Independencia al 1.200. “A las 11.20 le colocan otro chip al teléfono y queda marcado en esa misma antena. La mayoría son llamadas de consulta a los asteriscos”, precisó el técnico.
Movimientos
Soria también desglosó la actividad de los sospechosos y el entorno de la víctima en las horas críticas:
César Soto: El perito indicó que “Soto la llama por última vez el 24 de febrero”, dos días antes de la desaparición.
Sergio Kaleñuk: Se detectaron tres números a su nombre. “Uno se destaca por la cantidad de llamadas”, señaló. El 26 de febrero, la actividad de Kaleñuk comenzó temprano: “A las 7.15 hablan (el ex subjefe de Policía, Nicolás) Barrera y Kaleñuk. Llama el imputado”, informó. El propio Barrera ya había hablado de esa comunicación al advertir que Kaleñuk le había informado sobre incidentes en la venta de entradas del clásico entre Atlético y San Martín que se jugaría ese día.
Juicio por el crimen de Paulina Lebbos: qué declaró Héctor Brito, ex jefe de la Regional NorteUn dato fue la ubicación de Kaleñuk en la misma zona donde se activó el celular de Paulina con otros chips. “Hay cuatro llamadas de avenida Independencia 1.230 a media mañana. La misma antena que tomó el teléfono de Paulina”, reveló el perito. Además, mencionó actividad del imputado cerca de calle Cuba, en el Parque 9 de Julio, y una llamada de Daniel Paz (chofer de su padre) a las 6.33 de ese mismo día. El problema es que no queda en claro desde dónde se hizo esa llamada ya que el informe dice “Charcas y Sarmiento” (ubicación que existe en Yerba Buena, pero no en San Miguel de Tucumán) y otra sobre avenida Juan B. Justo al 1.200, sin poder determinar cuál era la correcta. Eso dio incluso pie a una controversia con los jueces Luis Morales Lezica, Gustavo Romagnoli y Fabián Fradejas, quienes pidieron sucesivas aclaratorias al respecto, pero ninguna pareció haber sido suficiente.
Las declaraciones de Soria sobre la posibilidad de errores humanos provocaron la inmediata reacción del abogado Araujo. El defensor de Soto cuestionó “que se intenten salvar” inconsistencias técnicas en esta instancia del proceso. “Se investiga desde 2021. Esta no es una investigación penal preparatoria. Es un juicio oral. Se quiere salvar incongruencias de tres años en un cuarto intermedio en 15 minutos”, fustigó, marcando lo que será uno de los ejes de discusión de cara a los alegatos finales.
Vulnerabilidad de Paulina
Otro de los testimonios clave de la jornada fue el de la psicóloga Sandra Mussumeci, quien estuvo a cargo de realizar la autopsia psicológica de la víctima. El informe de la profesional arrojó luz sobre la fragilidad emocional que atravesaba Paulina al momento de su desaparición, describiéndola como una joven con “baja autoestima, conductas autolesivas e impulsividad”. Según Mussumeci, estas características conformaban un perfil de alta vulnerabilidad: “Paulina era frágil frente a alguien que quisiera hacerle daño; tenía mucha facilidad para ser manipulada”.
Juicio por Paulina Lebbos: un legislador, un ex comisario condenado y un testigo “fantasma”Para la perito, el contexto personal de la joven era determinante para entender la mecánica del crimen. Mussumeci reveló que existía “una relación conflictiva con su familia y con César Soto”, y fue tajante al señalar que el responsable del hecho conocía estas debilidades. “El perpetrador se aprovechó de su vulnerabilidad”, sentenció la psicóloga, reforzando la hipótesis de que el autor del crimen pertenece al círculo íntimo de la víctima. “Por esto se habla de alguien cercano como posible autor”, concluyó, aunque, a preguntas del defensor Araujo, remarcó que sus conclusiones están bajo la órbita de las hipótesis y no de las certezas.